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jueves, febrero 2, 2023

La última noche de Paquita y Laureano, una comedia sobre la eutanasia.

La última noche de Paquita y Laureano es el título del podcast radionovelesco que Marli Brosgen ha producido y cuyos 12 capítulos, con una duración de alrededor de 15 minutos cada uno, están siendo «emitidos» a través del portal de noticias sociales y culturales Escucha Madrid con una periodicidad semanal.
Escrita por Jesús Tíscar Jandra, que además pone voz al personaje de El Narrador, la radionovela está protagonizada por los actores Patricia Valle y Antonio Alcalde, quienes dan vida sonora, según el extracto argumentativo del libreto, a «el guasadrama de un matrimonio empoblachado al que el infortunio patológico coloca en la tósiga y un poco amarulense tesitura de la resignación o la despedida final».
¿Una radionovela humorística en torno a un tema tan sensible como la eutanasia? Sí, y no sólo porque el humor es un analgésico contra el drama: también porque es una vía tan lícita como cualquier otra para exponer o manifestar un punto de vista sosegado en la crispación que implica el debate social de asuntos como el de la muerte voluntaria.

Actriz y actores

Patricia Valle (Paquita)
Antonio Alcalde (Laureano)
Jesús Tíscar (Narrador)

Producción

Marli Brosgen

Estudio de grabación

Escucha Madrid

Texto, dirección y realización

Jesús Tíscar Jandra

Capítulos

Un vaso de cristal vulgar

Capítulo 1, titulado «Un vaso de cristal vulgar», donde se presenta a los personajes: Paquita y Laureano; el lugar en el que se desarrollan los hechos: la ficticia población de Fuendemoyas; la época: contemporánea; y el ambiente: la alcoba en cuyo lecho yace la inmovilizada Paquita junto a la mesilla de noche en la que reposa el vaso lleno del líquido letal que su esposo, Laureano, ha de acercarle a los labios para producirle la muerte voluntaria que ella reclama.

Mi mundo, tú

Capítulo 2, titulado «Mi mundo, tú», donde se narra cómo y dónde se conocieron Paquita y Laureano: en Fuendemoyas, su pueblo, en el cumpleaños del Minganilla, celebrado en el cocherón de la Categórica, cuando ambos eran ya "mocitos viejos", pero casi intactos, y sonaba una dulzona canción amorosa de Camilo Sesto que los uniría para siempre o hasta esta noche, posiblemente la última, en la que la inmovilizada y temperamental Paquita desea morir asistida por un Laureano indeciso, desmemoriado y torpón.

Hoja de parra

Capítulo 3, titulado «Hoja de parra», donde se narra, en una grabación algo «accidentada», por qué al Minganilla se le torció la vida, así como la manera correcta de tapar las orzas de alcaparrones y el comienzo del noviazgo de la pareja protagonista, que, mientras baila estrechamente a Camilo Sesto, dialoga sobre la conveniencia de dejar el pueblo, de buscar un futuro, otra forma de vida, de enamorarse, de marcharse del cocherón del Nijota y desplazarse a casa de Paquita para, en el somier crujetoso y bajo el crucifijo de un Expirante, demostrarse que ya no son unos chiquillos.

Hoja de parra

Capítulo 4, titulado «Un cuadro sin nombre», donde el Narrador y Laureano aprovechan que Paquita se ha quedado traspuesta para entablar una íntima conversación acerca del duro cometido que su amada esposa le ha encomendado, su muerte, y de las causas motivadoras de la depresión feroz que la tiene inmovilizada en la cama. Culpas, inocencias, traiciones, negruras del pasado… ¿Es Laureano, en el fondo de su cazurrería, un desalmado machista con careta de cipotón?